¿Por qué la banca necesita conceder hipotecas?

La “guerra” por la concesión de hipotecas ha vuelto a empezar.  Tanto es así, que algunas entidades ya ofrecen un diferencial del 1%, algo que no ocurría desde el 2011. Estas políticas responden a una necesidad de la banca por volver a aumentar los ingresos por los intereses de las hipotecas. En la actualidad, el saldo hipotecario está cayendo y seguirá haciéndolo en los próximos meses a no ser que los bancos pisen el acelerador en la concesión de préstamos hipotecarios, algo harto difícil.

El saldo actual de hipotecas en los balances de los bancos asciende a 565.520 millones de euros, unos niveles que no se veían desde hace siete años, según datos del Banco de España.
La caída del saldo vivo hipotecario responde a dos factores: a una menor concesión de hipotecas nuevas y a que las que se prestaron en la época del boom empiezan a amortizarse más rápidamente, debido a la fórmula de amortización (conocido como préstamo francés). Los préstamos que se concedieron en los años de bonanza ahora comienzan a amortizar capital, y cada vez lo van a hacer más rápido y esto lo están comenzando a notar los bancos
Juan Villén, Responsable de Idealista de hipotecas comenta que “el euribor está en mínimos históricos, con lo que muchos  hipotecados pagan una cuota menor al mes aunque amortizan el mismo capital”. Si lo que se quiere es reducir los intereses totales a pagar, Villén recomienda reducir el plazo, en lugar de la cuota. “Aconsejo reducir el plazo si es posible mantener la cuota, porque acabarás pagando menos intereses a lo largo de la vida de la hipoteca”, añade. Es decir las dos alternativas propuestas son:
1. Reducir la cuota mensual nos conviene si nos cuesta llegar a fin de mes o queremos ir un poco más desahogados para disfrutar de nuestro dinero a corto plazo, o simplemente para ahorrarlo.
2. Reducir plazo o los años que le quedan a nuestra hipoteca nos conviene si no nos importa seguir pagando lo mismo cada mes. Así conseguimos pagar una cifra total al final de la vida de la hipoteca más baja ya que, a menos tiempo, menores serán los intereses totales.
La pescadilla que se muerde la cola                            
El saldo vivo hipotecario en los balances de los bancos seguirá cayendo en los próximos meses, con la consiguiente reducción de los ingresos por los intereses procedentes de las hipotecas, tal y como recuerda Juan Villén. “los ingresos por los intereses de las hipotecas van a ir a la baja porque se van a calcular sobre menos saldo total, y el nuevo volumen formalizado no está siendo capaz de compensar esa sangría”. Así, los bancos comienzan a tener mayor presión para prestar hipotecas, de ahí que los diferenciales sean cada vez más bajos. Sin embargo, se topan con una realidad: por muy bajos que sean los diferenciales pocas personas acceden a una hipoteca, debido a los estrictos criterios de riesgo.
Juan Villén señala que la banca aún no está preparada para abrir el grifo hipotecario a más potenciales demandantes de vivienda. La necesidad de captar hipotecas está ahí pero va a ser más imperiosa en los próximos meses. Una necesidad que no se va a ver materializada en grandes cantidades. “Este año se concederán, sin duda, más hipotecas que en 2014, pero tampoco debemos esperar un fuerte crecimiento, ni desde luego volver a los volúmenes de los años de la burbuja”, concluye Villén.