10 ‘pequeños’ detalles en los que no te fijas al comprar un piso, pero que pueden ser desastrosos

Has salido encantado de la visita al piso de tus sueños. Pero debido a tu imprudencia, estás a punto de comprar un piso con un montón de problemas. Mira por qué:
1.- La seguridad. Es un hermoso piso situado en la primera planta. Junto a un jardín. El precio es estupendo. La situación, el diseño y la amplitud son lo que querías. Está en un primer piso y sin barreras. Lo que no te imaginas es que este tipo de inmuebles son los preferidos de los ‘cacos’.
2.- El verano es el infierno. El piso es muy cálido en invierno y en primavera es una gozada abrir las ventanas y respirar el aroma de pinos. Pero de lo que no te has dado cuenta es de que, por su orientación, en verano será un horno porque le pegará el sol casi 18 horas.
3.- Vecinos locos. Ni está en un primer piso, ni se pasa calor en verano. Estupendo. Además el precio es de cine. Nadie te informó de que los vecinos de al lado, arriba o abajo están locos de remate y les encanta gritar o poner la música a tope a las tantas.
4.- Las derramas son cataratas. Es una vivienda un poco antigua, sí, pero monísimo y con unos cuantos arreglos quedará perfecto. Es verdad. Pero lo que no sabes es que el edificio entero también necesita obras y la comunidad no para de pedir derramas.
5.- El edificio que se construirá enfrente. Una maravilla de piso recién construido en un nuevo barrio en la periferia y da la casualidad de que justo enfrente, hay un hermoso descampado que te permite disfrutar de unas privilegiadas vistas. Pero lo que te imaginas es que allí se va a construir un enorme bloque de pisos o un colegio… y el patio de recreo dará a tu balcón.
6.- La denuncia. Es el piso de tu vida y no te importa pagar un poco más porque sabes que vivirás a gusto. Pero ignoras que sobre el edificio hay varias denuncias por violaciones de la ley, y que eso no lo cubre el seguro.
7.- El botellón sorpresa. Resulta que te instalas en ese piso ideal un lunes y te lo pasas en grande disfrutando de tu posesión. Hasta que llega el viernes. Nadie te había contado que, todos los viernes y sábados, a 100 metros se celebra un botellón escandaloso que dura hasta las 6 de la mañana.
8.- El vicio oculto. Todo luce espléndidamente en el piso. Claro. Acaban de hacer obras para dejártelo reluciente. Pero lo que no te ha dicho el anterior propietario es que en realidad han tapado unas humedades que tarde o temprano saldrán de nuevo o que tiene unas grietas que requieren a un albañil.
9.- Los estatutos desconocidos. El piso está perfecto para que te construyas un despacho más amplio, cubras la terraza o pongas el aire acondicionado en la fachada. Lo que no te han contado es que esa comunidad de vecinos aprobó unas normas por las cuales no puedes hacer esas obras sin el permiso de la mayoría, así que tu gozo en un pozo.
10.- Cambio de ley inminente. Compras el piso como inversión porque lo quieres alquilar o sencillamente esperar un poco y poner en venta. Pero no sabías que en esa comunidad autónoma ha habido un nuevo gobierno que ha subido escandalosamente los impuestos a alquileres y ventas de pisos. 
Para evitar muchos de estos problemas es bueno contar con un profesional inmobiliario, que por su formación y experiencia será capaz de anticipar problemas futuros que tendrá el inmueble.