A la venta la esquina más codiciada del Barrio de Salamanca para hacer viviendas de lujo

Caja España ha sacado al mercado el número 23 de la calle Velázquez, edificio que hace esquina con Jorge Juan en la zona más elitista de Madrid y que albergaba las oficinas presidenciales de la entidad.
Es una operación que se está tratando de llevar con la máxima discreción, pero la realidad es que, desde hace unos meses, uno de los edificios más codiciados del madrileño Barrio de Salamanca se está moviendo en el mercado. Se trata del número 23 de la calle Velázquez, en pleno esquinazo con Jorge Juan, donde se erige la otrora oficina presidencial de Caja España, entidad que ha terminado conformando Banco Ceiss dentro del grupo Unicaja.
Considerado uno de los activos más icónicos que sigue teniendo en cartera la entidad, el inmueble ha sido ofrecido a un selecto grupo de potenciales compradores con la idea de reconvertirlo en un edificio de viviendas de lujosólo apto para grandes patrimonios. En concreto, se ha llamado a la puerta defamily offices españoles e internacionales, fundamentalmente latinoamericanos, que han visto como en los nueve meses que lleva en mercado la operación se han ido disparando las expectativas de precio de la entidad.
Con 4.900 metros cuadrados de superficie construida, 23 plazas de aparcamiento, y un local comercial que albergaba la oficina principal de Caja España en la capital, el edificio se puso inicialmente en venta por 18 millones de euros, pero el interés despertado, sumado al auge que vive el mercado inmobiliario madrileño y a la escasez de buenos activos, han convencido a la entidad de ir elevando la puja.
Caja España ha llegado a desechar ofertas por 22 millonesde euros, importe más de un 20% superior a los precios de partida, pero, al tratarse de un proceso informal, la entidad tiene margen para jugar a dejarse querer. Dentro de este juego del gato y el ratón, desde la entidad han reconocido a este medio que el activo está en el mercado y que han tratado de vender el inmueble, pero que ahora mismo han optado por alquilarlo, aunque sin aclarar si previamente van a realizar una obra que les permita encontrar un inquilino.
Fuentes conocedoras de las conversaciones aseguran que la caja está jugando a mantener el proceso en stand by, apostando a que el tiempo juega en su favor y en el de la revalorización del activo, mientras sigue escuchando ofertas, hasta conseguir el importe más elevado posible.
En los niveles a los que se han movido ya las propuestas, la comercialización de las futuras viviendas de lujo superarían los 12.000 euros el metro cuadrado y las situaría entre los edificios más caros de la capital, junto a otras promociones de lujo como Juan Bravo 3 y Canalejas, o los pisos más exclusivos del Edificio España, que se espera que alcancen los 14.000 euros el metro cuadrado.

Apetito por la vivienda de lujo
El número 23 de Velázquez va camino de acercarse a estas cifras si Caja España continúa elevando la puja. Y es que el momento que vive actualmente el mercado, con un desembarco de grandes patrimonios internacionalesinteresados en tener su propia vivienda en la capital, anima a pensar que las próximas promociones de lujo que se comercialicen en Madrid se moverán entre los 13.000 y los 14.000 euros el metro cuadrado, apuesta no exenta de riesgos, cierto, pero, en cualquier caso, es la mano que parece estar jugando la antigua caja.
Entre las ventajas que ofrece este edificio destaca contar ya con el uso residencial, lo que elimina el riesgo que supone tener que tramitar licencias
Entre las ventajas que ofrece este edificio destaca contar ya con el uso residencial, lo que elimina el riesgo que supone tener que tramitar licencias; estar ubicado en pleno corazón del barrio más elitista de la capital; limitar la promoción incluso a sólo cuatro hogares, lo que aumenta su carácter de exclusividad, y contar con un local comercial en plena Milla de Oroen un momento de escasez de este tipo de activos.
Entre los inversores que han analizado la operación, ha imperado la idea de dedicar cada una de las cuatro plantas que tiene el edificio a construir una vivienda, con la posibilidad de convertir el de más altura en dúplex. Todo el lujo en el mejor barrio de la capital que, para terminar de alimentar el interés de los potenciales candidatos, tiene la guinda de albergar en su interior un patio privado.